El sonido es
movimiento.

Detalle de reflejos suaves sobre el agua.
Sonido / Resonancia / EscuchaGirona

AMKRA
Práctica sonora de Diego Bellorin
Girona

La escucha comienzaantes de comprender.

AMKRA es la práctica sonora de Diego Bellorin en Girona. A través de instrumentos acústicos, resonancia y sonido electrónico sutil, crea espacios para la escucha atenta, el descanso y la presencia compartida.

01 / Instrumentos

Objetos parala escucha.

Archivo de objetos resonantes

Cuencos metálicos e instrumentos sonoros dispuestos alrededor de un tejido geométrico.
Instrumentos sonoros
Detalle de un cuenco metálico junto a otros instrumentos.
La resonancia, de cerca
Vista cenital de cuencos, diapasones y objetos resonantes sobre un tejido.
Objetos resonantes
Diego toca cuencos de cristal en una sala de muros de piedra.
Una sesión en curso

¿Qué queda
después del sonido?

La práctica

Trabajo con cuencos cantores de metal y cristal, cuencos tibetanos, diapasones, campanas y otros objetos resonantes. Sus vibraciones dan forma a cada sesión atendiendo a la persona, el espacio y el momento.

Cada encuentro comienza con un breve tiempo para llegar y asentarse. Algunas sesiones son enteramente acústicas; otras incorporan sonido electrónico sutil o grabaciones del entorno. Los instrumentos, el ritmo y los silencios se adaptan a las personas presentes.

La atención al gesto y la preparación del espacio también forman parte de la práctica. El sonido se escucha y se siente a través de la proximidad, la vibración y la presencia, dejando que cada persona lo viva a su manera.

Diego prepara un cuenco metálico entre los instrumentos antes de una sesión.
Preparación de los instrumentos
Un tejido con la flor de la vida, hojas, cristales y piezas blancas de selenita.
Un espacio para escuchar
Cuencos de cristal y metal, junto a campanas, dispuestos para una sesión.
Un campo de instrumentos

Espacios deescucha.

AMKRAes la práctica sonorade Diego Bellorin.

Diego Bellorin es creador sonoro y facilitador, y vive en Girona. Su trabajo reúne escucha atenta, cuencos cantores de metal y cristal, cuencos tibetanos, diapasones y sonido electrónico sutil. Su práctica, vinculada a la meditación y al trabajo energético, atiende al cuerpo, al carácter de cada espacio y al ritmo de las personas reunidas. Crea lugares para la quietud, la curiosidad y la presencia; cada encuentro es distinto.